Con una inversión inicial de $4 mil millones, se dió el vamos a las obras que buscan recuperar este histórico espacio. El plan priorizará los árboles y la biodiversidad por sobre la infraestructura de cemento.
Foto: IMA
Tras años de abandono y deterioro, el emblemático Vivero Municipal de Antofagasta comienza a ver la luz. En una emotiva ceremonia que contó con la participación de vecinos y autoridades, se colocó la primera piedra del proyecto de recuperación integral, el cual promete devolverle a la ciudad un espacio de naturaleza y esparcimiento familiar.
La primera etapa de la intervención contempla la instalación de un nuevo cierre perimetral de alta seguridad y la habilitación de oficinas modernas para la Dirección de Medio Ambiente. Estos trabajos se suman al rescate crítico que ya se venía realizando en el terreno, incluyendo riego de emergencia, poda sanitaria de especies antiguas y control biológico de aves.
El alcalde Sacha Razmilic fue enfático en señalar el sello que tendrá este nuevo parque: “El eje estará en la naturaleza. No será un lugar donde pongamos centros de eventos; aquí, más que el cemento, primarán los árboles, el agua y las aves”, indicó la autoridad, destacando que el diseño busca ser un refugio de biodiversidad en medio del desierto.
Por su parte, la comunidad del sector se mostró ilusionada con el avance. Yasna Morales, presidenta de la Junta de Vecinos N°38, valoró el inicio de las obras: “Este parque será ese lugar hermoso donde podamos venir en familia. Es muy importante recuperar un espacio que por largo tiempo estuvo botado”, señaló.
El ambicioso plan de recuperación contempla una inversión de $4 mil millones en esta primera fase. Sin embargo, el proyecto no se detiene ahí: para el año 2027 se proyecta una segunda etapa que incluirá una laguna artificial, un jardín botánico y un anfiteatro, elevando la inversión total a cerca de $10 mil millones.
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