El director de CITEVA de la Universidad de Antofagasta diseñó piezas especiales validadas por el servicio postal de Estados Unidos.
Foto: Universidad de Antofagasta
Un inédito cruce entre la ciencia de vanguardia y el histórico arte de la filatelia consiguió registrar la Región de Antofagasta de cara al próximo gran hito de la exploración espacial.
El director del Centro de Investigación, Tecnología, Educación y Vinculación Astronómica (CITEVA) de la Universidad de Antofagasta, doctor Eduardo Unda-Sanzana, logró certificar una colección única de timbres postales conmemorativos dedicados a la futura travesía tripulada Artemis II de la NASA, una hazaña que implicó sortear complejas barreras logísticas internacionales, puesto que el servicio de correos de Estados Unidos abrió estas validaciones por un tiempo estrictamente limitado.
El académico de la UA asumió personalmente la tarea de diseñar los sobres especiales de la colección, conocidos técnicamente como cachets, ilustrando en ellos cuatro de los momentos más simbólicos que experimentará la tripulación: el despegue de la nave, el avistamiento de un eclipse, el regreso con amerizaje y el ocultamiento de nuestro planeta visto desde el espacio profundo.
Al respecto, el doctor Unda-Sanzana explicó que “gracias a un amigo filatelista en Estados Unidos conseguí algo muy difícil de lograr desde Chile. Una vez pasada la fecha correspondiente, el timbre deja de estar disponible, por lo que había que planificar todo con mucha anticipación. Logré enviarlos justo antes del límite y luego la magia de las redes filatélicas hizo el resto”.
Las piezas postales incorporan además tecnología de punta en sus estampillas norteamericanas, las cuales fueron fabricadas con tintas termosensibles que reaccionan al tacto, revelando detalles ocultos de la superficie de la Luna al recibir el calor de los dedos.
Más allá de la innovación técnica, la colección destaca por un profundo simbolismo histórico, ya que el sobre enfocado en la «puesta de Tierra» lleva adosada una estampilla original del año 1969, emitida para celebrar el éxito de la mítica Apollo 8.
Respecto a esta analogía, el científico de la UA destacó que “me pareció un bonito puente filatélico entre ambas misiones”, detallando que mientras en los años sesenta los astronautas fueron testigos de la mítica salida de la Tierra sobre el horizonte lunar, la nueva tripulación de la era Artemis presenciará exactamente el fenómeno inverso desde las cercanías de la órbita de nuestro satélite natural.
COMENTARIOS