Reconocido artista visual, ex director de la Corporación Cultural y gestor incansable, Franasovic deja un legado imborrable tras tres décadas dedicadas al arte, la docencia y la identidad regional.
Foto: Corporación Cultural Antofagasta
Antofagasta despide hoy a uno de sus hijos más creativos. Marko Franasovic Bojanovic, figura clave de las artes visuales desde los años 90, falleció dejando una huella profunda en la comunidad artística. Pintor de expresionismo figurativo, logró que sus lienzos dialogaran con el paisaje costero, los diablos nortinos y la memoria urbana de nuestra ciudad.
Franasovic no solo se destacó frente al caballete, fue un gestor cultural de tomo y lomo, presidió la APECH local, fue director de la Corporación Cultural de Antofagasta y un protector del patrimonio en la Pinacoteca Andrés Sabella. Recientemente, impulsó el programa «Todos Pintan», convencido de que el arte debía salir a la calle para ser un derecho de todos.
Como docente, formó a generaciones de artistas y jóvenes, enseñando que la pintura era una herramienta de autoconocimiento y libertad. Su taller, su «templo creativo», fue el lugar donde nacieron hitos como su retrospectiva «Franasovic, 20 años» y la recordada muestra «Buques, Diablos y Flores».
La partida de Marko Franasovic deja un vacío irreparable, pero sus trazos prolongados y sus colores vibrantes permanecerán para siempre en el imaginario colectivo de la ciudad que tanto amó y pintó. Durante las próximas horas se informará sobre el lugar de su responso para que la comunidad pueda darle el último adiós.
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