Con un desempeño destacado que alcanzó las 151.900 toneladas de cobre fino entre julio y septiembre, el grupo minero ratificó sus proyecciones para el cierre del año y adelantó un incremento de producción para 2027 impulsado por sus principales proyectos de expansión.
Foto: AMSA
Antofagasta Minerals logró la mayor producción trimestral en lo que va de este 2026 durante el tercer periodo del año, alcanzando un total de 151.900 toneladas de cobre fino. Con este resultado, el Grupo Minero acumuló 436.900 toneladas en los primeros nueve meses, manteniendo su expectativa de cerrar 2026 con una producción estimada entre las 625.000 y 655.000 toneladas.
El Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals, Iván Arriagada, destacó el desempeño operacional pese a las dificultades climáticas: «Durante este trimestre aumentamos la producción del Grupo en un 7%… pese a que Minera Los Pelambres sufrió los embates de un frente de mal tiempo no visto antes en la región de Coquimbo. Esto demostró la resiliencia de esa operación para retomar su producción de forma segura».
Asimismo, el ejecutivo relevó los estándares de seguridad y salud ocupacional de la compañía, destacando que el grupo acumula más de cinco años sin accidentes fatales y mantiene indicadores ubicados entre los mejores de la industria minera. En cuanto a otros minerales, la producción de oro alcanzó las 44.300 onzas en el trimestre, mientras que la de molibdeno llegó a las 2.900 toneladas.
Proyecciones 2027 y proyectos estratégicos
De cara al próximo año, la compañía proyecta un incremento en la extracción que se situará entre las 630.000 y 690.000 toneladas de cobre. Esto será posible gracias a mejores leyes de mineral en Los Pelambres, las cuales contrarrestarán una leve baja esperada en la línea de sulfuros de Centinela.
En cuanto a las iniciativas de crecimiento —que buscan expandir la producción en un 30% hacia fines de la década—, Arriagada indicó que las obras en Centinela y Los Pelambres se encuentran en sus fases finales, avanzando conforme a los cronogramas y presupuestos previstos para iniciar sus comisionamientos el próximo año.
Finalmente, respecto a las perspectivas del mercado internacional, desde la compañía recalcaron que los fundamentos del cobre se mantienen sólidos. La creciente electrificación, el desarrollo de nuevas tecnologías y la electromovilidad aseguran un entorno sumamente favorable para la demanda de largo plazo, sin que se vislumbre un incremento abrupto en la oferta mundial a corto plazo.
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