"El colegio se había vuelto peligroso": Hija de inspectora fallecida en Calama revela que su madre ya había sido agredida intentando separar peleas previas. Familia exige justicia total y denuncia un cambio en la conducta de los estudiantes.
Foto: Captura video
Mientras la ciudad de Calama inicia su primer día de duelo oficial, el círculo íntimo de María Victoria Reyes Bache (59) rompió el silencio. En medio de los preparativos para su velorio en el Instituto Silva Lezaeta, su hija, Carolina Collao Reyes, y su hermana, Catalina Reyes, recordaron la trayectoria de la docente y lanzaron duras críticas a la seguridad y la convivencia escolar.
María Victoria no solo cumplía 10 años de servicio como inspectora en el establecimiento; su vínculo era profundo, ya que también fue alumna del mismo colegio. Su hija Carolina la describió como una mujer de «corazón noble» que amaba profundamente a sus estudiantes. «Ella siempre les entregó mucho amor y disfrutaba mucho su trabajo porque los niños también la amaban a ella», relató conmovida.
Sin embargo, tras la entrega de sus pertenencias, la familia reveló que la inspectora ya había manifestado preocupación por el cambio en el clima escolar. Según Carolina, su madre percibía que el colegio se había vuelto «un poco más peligroso» y que los jóvenes mostraban conductas «más agresivas».
Incluso, recordó un episodio previo donde la docente resultó agredida físicamente. «Ella había tenido que enfrentar una situación similar anteriormente; trató de separar una riña y recibió un golpe», detalló su hija, dejando en evidencia que los riesgos dentro del aula ya eran una preocupación latente para María Victoria.
Por su parte, Catalina Reyes Bache, hermana de la víctima, fue enfática en exigir que el proceso judicial que hoy mantiene al imputado Hernán Meneses Leal (18) bajo detención ampliada, termine con las penas máximas.
«Esperamos de todo corazón que se haga justicia. Que la persona que ocasionó este asesinato, y lo digo con mayúscula, ASESINATO, pague. Mi hermana no se merecía esto, nadie merece una muerte así», sentenció Catalina.
Respecto al apoyo del establecimiento, la familia indicó que, aunque se abrieron las puertas para el velorio, el contacto con la rectoría ha sido limitado a temas logísticos. Se espera que durante esta jornada los restos de la inspectora lleguen al gimnasio del Instituto Silva Lezaeta, donde exalumnos, docentes y la comunidad calameña podrán rendirle un último homenaje antes de su funeral.
COMENTARIOS