Franklin Galaz Abarca fue condenado por el homicidio de un ciudadano español en calle Uribe. El sujeto intentó zafar de la prisión argumentando problemas mentales, pero peritajes del SML confirmaron que sabía perfectamente lo que hacía.
Foto: Cedida
Un impactante crimen que conmocionó al sector céntrico de Antofagasta en agosto de 2024 finalmente tiene un cierre judicial. El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal condenó a 16 años de cárcel efectiva a Franklin David Galaz Abarca, de 41 años, un hombre que persiguió, acorraló y asesinó a sangre fría a un ciudadano español en plena luz del día.
Este impactante caso encendió las alarmas de los vecinos del sector de calle Uribe en su momento, dejando en evidencia la violencia con la que actúan algunos delincuentes en la capital regional.
El brutal ataque se registró el 24 de agosto de 2024. Según los antecedentes clave que se ventilaron en el juicio gracias a las cámaras de seguridad, el agresor vigiló y siguió de cerca a la víctima por varias calles del centro. Incluso, se dio el tiempo de hacer un «reconocimiento» previo del local comercial de calle Uribe donde el ciudadano español buscó refugio, antes de entrar y atacarlo mortalmente con un arma cortopunzante.
Apenas tres días después del homicidio, detectives de la PDI lograron ubicar al asesino en la vía pública. Lo que más llamó la atención de las policías fue el verdadero arsenal que el sujeto portaba al momento de ser esposado: andaba con un hacha, un machete y un cuchillo de doble filo entre sus pertenencias.
El fallido intento por pasar por «ininputable»
Durante el juicio oral, la defensa de Franklin Galaz intentó jugar su última carta para rebajar la condena, asegurando que su representado sufría de facultades mentales perturbadas.
Sin embargo, un contundente informe psiquiátrico del Servicio Médico Legal (SML) sepultó esa teoría, acreditando que el imputado tenía pleno conocimiento de la maldad y la ilegalidad de sus actos. Por esta razón, el tribunal le aplicó 15 años de presidio por el homicidio simple y otros 540 días de cárcel por andar paseándose armado por las calles de Antofagasta.
Ambas penas deberán cumplirse de manera sucesiva y efectiva en el centro penitenciario de la comuna.
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