Con un avance de apenas el 35,7% en el Plan de Emergencia Habitacional, la región se posiciona en el último lugar del país. Desde el SERVIU defienden la gestión asegurando que se duplicó la producción histórica pese al impacto del "Caso Convenios" y a una meta que califican de "poco razonable" para la zona.
Foto: Archivo
La Región de Antofagasta finalizó el año 2025 con cifras que encienden las alarmas a nivel central, según los últimos reportes del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, la zona ostenta el peor desempeño a nivel nacional en el cumplimiento del Plan de Emergencia Habitacional (PEH). Mientras regiones como Magallanes o Maule han superado con creces el 100% de sus objetivos, Antofagasta apenas alcanza un 35,7% de avance, un déficit crítico, con estimaciones que superan las 50 mil familias en espera de una solución definitiva.
Ante este escenario, el Director Regional del SERVIU, Víctor Gálvez, salió al paso de las críticas, cuestionando la base técnica con la que se fijaron los objetivos para el norte. «Se nos impuso una meta de 17.400 viviendas y eso es una meta incumplible. En esta región se hacían normalmente no más de 3 mil viviendas por periodo de gobierno; pretender ejecutar 17 mil era una cosa poco razonable», explicó la autoridad.
Gálvez enfatizó que, aunque el porcentaje parezca bajo frente a la meta original, la gestión actual ha logrado cuadruplicar la inversión. El presupuesto del servicio pasó de $113 mil millones en 2022 a $210 mil millones este año, lo que permitirá cerrar el periodo con 7.430 viviendas terminadas, duplicando la producción de administraciones anteriores.
EL IMPACTO DEL CASO CONVENIOS.
El director no eludió la crisis política que marcó a la región, reconociendo que el escándalo de las fundaciones frenó la capacidad operativa durante la primera mitad del gobierno.
«Tuvimos funcionarios que han sido llamados como testigos, algunos imputados, y un Seremi que terminó imputado gravemente. Eso afectó el ánimo y la capacidad de producción en los primeros años», confesó Gálvez, comparando la situación con «entrar a jugar en el segundo tiempo con el camarín golpeado».
A pesar del rezago en el ranking nacional, desde el SERVIU aseguran que dejan la «máquina aceitada» para el próximo gobierno, quedando en ejecución 5.350 viviendas con avances significativos, otras 4.400 unidades con terrenos y familias ya vinculadas y se estima que en los primeros dos años de la próxima administración se podrán inaugurar cerca de 9 mil viviendas gracias a la capacidad de producción instalada actualmente.
«Instalamos una capacidad de producir vivienda en esta región muy alta», sentenció Gálvez, destacando que en comunas como Calama se pasó de entregar 88 viviendas en periodos anteriores a ejecutar más de 2 mil en el presente ciclo.
Antofagasta Al Día se contactó con la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Antofagasta para conocer la postura del gremio frente a estas metas calificadas como «incumplibles» por la autoridad. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no fue posible obtener un pronunciamiento oficial por parte de la organización gremial respecto al complejo escenario habitacional que enfrenta la región.
COMENTARIOS