Entre la cumbia del CDA y décadas de amor por la inclusión: Antofagasta entregó su máxima distinción en vida al profesor Roberto Robles y reconoció los 65 años de historia de la Escuela Especial E-77 en una solemne ceremonia en la Plaza Bicentenario.
Foto: IMA
En una ceremonia cargada de emoción este lunes en el auditorio de la Plaza Bicentenario, Antafagasta entregó su máxima distinción el Ancla de Oro, la que en esta versión 2026 reconoció la trayectoria de 44 años en docencia del músico de «Los Mercury» Roberto Robles y los 65 años de labor inclusiva de la Escuela Juan Sandoval Carrasco E-77.
La entrega del Ancla de Oro de este año pasará a la historia por la rapidez y el acuerdo total de las autoridades, así lo destacó el alcalde Sacha Razmilic, «A palabras de los concejales más antiguos resultó ser más rápida y más consensuada que nunca. Tremendos nombres, tremendos aportes para la comunidad,», señaló.
Sobre los galardonados, el jefe comunal subrayó el orgullo que siente la ciudad: «La Escuela E-77 da un apoyo vital a la inclusión y es un orgullo que el premio quede ‘en casa’. Por otro lado, don Roberto Robles lo merecía hace mucho tiempo; no solo por su legado musical con Los Mercury y la cumbia del CDA, sino por ser un docente con 44 años de entrega».
65 años coronados con éxito
Para la comunidad educativa de la Escuela Especial Juan Sandoval Carrasco E-77, este galardón es la validación de un trabajo incansable por los niños, niñas y jóvenes con neurodivergencias.
Rubén Jara, presidente del Centro General de Padres, expresó con orgullo: «Dentro de nuestra política está visualizar nuestra labor como comunidad escolar hacia todo Antofagasta, y este premio viene a coronar todos los esfuerzos que estamos realizando».
La emoción del Profe Robles: «Recibirlo en vida es impagable»
El momento más emotivo de la jornada lo protagonizó Roberto Robles Lima, el histórico profesor y músico, que aún se mantiene activo tocando todos los sábados en una capilla local, reflexionó sobre la importancia de este gesto de la ciudad.
“Es una gran emoción, porque recibir este reconocimiento en vida es una gran cosa. Uno está acostumbrado a que cuando alguien fallece dicen ‘era tan buena persona’, pero que esto te lo digan en vida es impagable”, confesó Robles, agradeciendo especialmente a su familia, amigos y a Dios por la vida.
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