El establecimiento, junto a instituciones públicas y organizaciones sociales, implementó el uso del lanyard con girasoles para que conductores de la locomoción colectiva puedan identificar a usuarios con condiciones como el autismo y brindar una atención más adecuada.
Foto: CMDS
Estudiantes de la Escuela Especial “Juan Sandoval Carrasco” comenzaron a utilizar el lanyard verde con girasoles, símbolo internacional que identifica a personas con discapacidades no visibles, como parte de una iniciativa que busca promover un transporte público más inclusivo en Antofagasta . La medida surge tras la implementación del sistema de pago electrónico en la locomoción colectiva y las dificultades que enfrentaban algunos alumnos al utilizar su Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE).
El proyecto denominado “Transporte inclusivo: reconociendo las discapacidades invisibles”, fue impulsado por la comunidad educativa del establecimiento junto al Centro General de Padres, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Fundación Psiconecta, Corporación Formatea y ADUTAX. Además del uso del lanyard, la iniciativa contempla la instalación de adhesivos informativos en los buses y capacitaciones para los conductores.
La directora de la Escuela Especial Juan Sandoval, Ruth Saéz, explicó que la propuesta nació a partir de situaciones que afectaban a estudiantes de mayor edad. «Es la materialización de una gestión que vino desarrollando la escuela en colaboración con el Centro de Padres a raíz de una problemática que se presentó desde que se instaló el pago digital en la locomoción colectiva. Tenemos alumnos de 8 a 26 años y eso provocó una discrepancia en el sistema de transporte, principalmente con los conductores», señaló.
El seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Pablo Venandy, valoró el trabajo conjunto desarrollado con las líneas de buses y destacó que la medida busca entregar herramientas para mejorar la inclusión. «Este lanyard de color verde, que es universal, junto a unos stickers instalados en el transporte público, va a permitir a los choferes identificar a los niños con condiciones diferentes y brindarles el trato que merecen. Desde el principio creímos que era un tremendo proyecto de inclusión y lo apoyamos de forma inmediata», indicó.
Desde las empresas de transporte también respaldaron la iniciativa. La línea 107 y 108 ya realizó capacitaciones a sus conductores para informar sobre el significado del distintivo, mientras que apoderados del establecimiento valoraron que esta herramienta permita entregar mayor autonomía a los estudiantes y facilite una atención basada en el respeto y la comprensión de las discapacidades no visibles.
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