Fiscalización interinstitucional en el sector centro norte de Antofagasta terminó con sumarios sanitarios, evasión tributaria, infracciones laborales y locales funcionando sin patentes ni registros de trazabilidad de cobre.
Foto: Seremi de Seguridad Antofagasta
Un masivo operativo de fiscalización a locales comerciales dedicados a la compra y venta de metales —comúnmente conocidos como «chatarreras»— encendió las alarmas en las inmediaciones de la Feria de las Pulgas de Antofagasta. La intervención, enmarcada en el Plan Regional de Seguridad y Prevención del Delito, apuntó directamente a combatir el mercado informal y desbaratar los puntos receptores de cables y cobre robado en la capital regional.
En el despliegue participó un equipo multidisciplinario compuesto por la Seremi de Seguridad Pública, la Seremi de Salud, el Servicio de Impuestos Internos (SII), la Dirección del Trabajo (DT), Carabineros de la 2ª Comisaría y detectives de la PDI a través de la Brigada Investigadora de Robos y el Departamento de Migraciones.
Juan Fernández Valenzuela, Seremi de Seguridad Pública, explicó el trasfondo de estas acciones: «Buscamos detectar, por una parte, delitos asociados al robo de cables y cobre y, por otro lugar, fiscalizar el funcionamiento de locales informales. En estos operativos quedó en evidencia diversas irregularidades que afectan al patrimonio fiscal, a la salud y a la seguridad de las personas».
El foco en calle Hernán Naranjo: Baterías peligrosas y trabajo «negro»
El primer punto de intervención se concentró en calle Hernán Naranjo, donde se fiscalizaron dos viviendas particulares que operaban de forma clandestina. En la primera de ellas, los funcionarios detectaron un acopio masivo de baterías en desuso almacenadas sin resguardo, lo que gatilló un sumario sanitario inmediato por parte de la Seremi de Salud debido al peligro químico que representan estos elementos.
En el segundo inmueble de la misma calle, se descubrió un taller oculto en la pickup de un camión, donde se utilizaban diversas técnicas para pelar conductos plásticos y extraer cobre de dudosa procedencia.
En este lugar operaba la empresa «Poder Metal SPA», la cual recibió un sumario sanitario por falta de resoluciones de instalación, valorización y nulas condiciones de higiene por parte de Salud, el Servicio de Impuestos Internos citó de urgencia a una ciudadana extranjera, representante de la firma, para regularizar impuestos impagos por compras de chatarra realizadas como persona natural y la Direccio4n del Trabajo cursó una multa severa por mantener a un trabajador de forma ilegal, sin contrato laboral, sin pago de imposiciones y sin elementos mínimos de protección personal.
Por si fuera poco, la PDI detectó que el recinto no contaba con el libro de actas de procedencia obligatorio, documento que exige la ley para asegurar la trazabilidad, origen y destino de los metales comercializados.
«Export Metals» operaba sin patente en calle Juvenal Morla
El operativo se trasladó posteriormente hasta la calle Juvenal Morla, donde se fiscalizó a la empresa «Export Metals». En este punto, Carabineros cursó una citación directa al Juzgado de Policía Local tras constatar que el recinto funcionaba sin patente comercial, infringiendo la Ley de Rentas.
Asimismo, el SII citó a su representante legal para regularizar el domicilio comercial, mientras que la autoridad sanitaria abrió otro sumario por acumular residuos peligrosos y no peligrosos sin autorización, además de carecer de señaléticas de emergencia y seguridad.
El Seremi de Salud, Rodrigo Medina Vera, fue enfático en señalar el impacto de estas faltas en los barrios: «Constatamos una serie de irregularidades asociadas a las autorizaciones necesarias, las que aseguran un determinado estándar ambiental que en este caso no se estaba cumpliendo, con el consiguiente impacto sobre el medio ambiente y los vecinos que habitan en las inmediaciones. La normativa busca proteger a la población y los controles seguirán con fuerza», cerró.
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