Tras acoger a trámite los recursos de casación, el tribunal de alzada paralizó la ejecución del fallo que rechazaba el proyecto. Desde la Alianza Humboldt califican el hecho como un "procedimiento esperable" y aseguran que la inadmisibilidad en el máximo tribunal es inminente.
Foto: Archivo
Un nuevo capítulo se escribe en la larga batalla judicial por el Proyecto Minero Portuario Dominga. La Corte de Apelaciones de Antofagasta resolvió suspender la ejecución de la sentencia dictada el pasado 20 de febrero —que confirmaba el rechazo del proyecto— tras acoger a trámite los recursos de casación en la forma y en el fondo interpuestos por la empresa Andes Iron y sus partidarios.
La resolución, firmada este 16 de marzo, implica que los efectos del fallo quedan en suspenso hasta que la Corte Suprema se pronuncie. Según el tribunal, la ejecución inmediata podría acarrear «perjuicios irreparables» en caso de que el máximo tribunal del país decida revertir la sentencia actual.
Sin embargo, desde las organizaciones ambientales desdramatizan la medida. Tania Rheinen, subdirectora ejecutiva de Oceana y parte de la Alianza Humboldt, señaló que este movimiento judicial no cambia el estado real del proyecto. «Es muy importante tener claro que el Proyecto Dominga sigue sin poder construirse. Lo que hace la empresa es un procedimiento esperable que no tiene nada de especial ni relevante», afirmó.
Rheinen agregó que confían en el criterio histórico del máximo tribunal: «Si nos remitimos al actuar de la Corte Suprema en esta causa, lo más probable es que rechace estas casaciones y se vuelva a confirmar el rechazo. Vamos a esperar la sentencia cuando debiese declarar inadmisibles los recursos». Por ahora, los antecedentes ya fueron elevados a Santiago, dejando el futuro del proyecto, una vez más, en manos de la Excelentísima Corte Suprema.
La visión de la empresa es radicalmente opuesta, Francisco Villalón, representante de Andes Iron, recibió con optimismo la resolución, asegurando que el estado de derecho y la justicia ambiental hoy les permiten mirar hacia el futuro y la reactivación económica.
«A lo largo de este extenso proceso, ha quedado demostrado una y otra vez que el proyecto cumple con la ley y los más altos estándares. La sentencia de la Corte de Antofagasta permite recuperar las autorizaciones ambientales y, con eso, poder seguir avanzando en la construcción. Creemos que es posible generar más desarrollo, crecimiento y miles de puestos de trabajo. Creemos en la justicia ambiental de nuestro país y en el estado de derecho», sentenció.
COMENTARIOS