La seremi Paola Solari destacó que la región tiene la menor informalidad del país (20,5%), pero anunció planes urgentes para frenar el desempleo femenino que llegó al 8,8%. En tanto, el experto Manuel Pérez alertó que la crisis internacional en Irán encarecerá la energía y amenaza con destruir empleos en el comercio y la industria local.
Foto: Seremi del Trabajo y Previsión Social Antofagasta
Un escenario con dulces y agraz es el que reveló el último Termómetro Laboral del trimestre enero-marzo de 2026, elaborado por el Observatorio Laboral de la Región de Antofagasta. Si bien la zona se sigue posicionando como uno de los mercados de trabajo más sólidos de Chile al registrar la menor informalidad laboral de todo el país con apenas un 20,5%, y la tercera mayor tasa de ocupación con un 60,9%, la fuerte desaceleración de la actividad minera comenzó a pasar la cuenta en las mediciones locales.
Los datos muestran que la tasa de desempleo regional se situó en un 7,2%, cifra que aunque sigue siendo la cuarta más baja a nivel nacional, rompe la tendencia de los trimestres anteriores donde el desempleo se había logrado mantener bajo el piso del 7%.
Esta caída se explica principalmente por el retroceso del 7,6% en el Producto Interno Bruto regional de la minería durante el cierre del año pasado, lo que provocó que el sector extractivo se convirtiera en el segundo que más puestos de trabajo destruyó en los últimos doce meses. En contraste, el sector Servicios, empujado con fuerza por áreas como la Enseñanza y las Industrias Manufactureras, se consolidó como el principal salvavidas de la economía local al registrar un aumento del 5,5% en sus puestos de trabajo, sumando cerca de 3.400 nuevos ocupados a nivel general.
Al respecto, la seremi del Trabajo y Previsión Social, Paola Solari Montenegro, destacó que los indicadores demuestran la resiliencia de la zona, pero reconoció la urgencia de abordar las brechas que siguen afectando a las mujeres, cuya tasa de desocupación se disparó a un 8,8%. «Nuestra región sigue liderando en la creación de empleo de calidad, reflejado en la tasa de informalidad más baja del país, lo que habla de un mercado laboral robusto. Sin embargo, no podemos ignorar que el menor dinamismo minero nos desafía a redoblar los esfuerzos en la diversificación productiva. El aumento del desempleo femenino nos preocupa ocupándonos de manera prioritaria, por lo que a través de nuestra Mesa de Reactivación Laboral y las ferias de empleo que realizaremos este año, potenciaremos la contratación de mujeres en sectores no tradicionales como la energía, la construcción y los servicios especializados», señaló la autoridad.
El complejo «factor Irán»
A pesar de la fortaleza del sector Servicios, las proyecciones para los próximos meses se mantienen bajo una estricta mirada de cautela debido al panorama internacional.
El director del Observatorio Laboral de Antofagasta y académico de la UCN, Manuel Pérez, advirtió que la dinámica negativa en la tasa de desempleo podría profundizarse en los siguientes trimestres debido al impacto del conflicto en Irán sobre la economía nacional e internacional.
«Es posible que la dinámica negativa en la tasa de desempleo observada en el presente trimestre móvil de la ENE se siga observando en los siguientes, los cuales registrarán el efecto negativo del conflicto en Irán sobre la economía nacional e internacional, derivado del aumento en los costes energéticos. Este efecto no sólo afecta sobre uno de los principales insumos que la minería ocupa en su proceso productivo, sino que también golpea sobre la logística y presenta un efecto transversal en el sector industrial y actividades como el comercio, pudiendo extenderse la destrucción de empleo observada en los siguientes trimestres móviles más allá del sector minero en el corto-medio plazo. Todo esto dependerá evidentemente del tiempo en el que el conflicto continúe sin resolverse», enfatizó Pérez.
COMENTARIOS