El estudio "Claves Ipsos", realizado junto a Paz Ciudadana, confirma que la delincuencia es la prioridad número uno para el 63% de la población, mientras que la salud mental aparece como la gran solución exigida frente a la crisis en los colegios.
Foto: Archivo
Un alarmante panorama reveló el último informe «Claves Ipsos», desarrollado junto a la Fundación Paz Ciudadana. El estudio, publicado este 7 de mayo, confirma que la inseguridad no solo está en las calles, sino que ha golpeado con fuerza los establecimientos educacionales: el 47% de los padres y apoderados declara que sus hijos han estado expuestos a situaciones críticas de violencia en lo que va del año.
El dato es estremecedor: un 35% de los consultados mencionó haber enfrentado amenazas de tiroteo o de bomba en sus comunidades escolares. Esta cifra resuena con fuerza en Antofagasta, donde liceos emblemáticos han debido suspender clases reiteradamente por esta misma razón. Ante esto, el 54% de la ciudadanía cree que la medida más efectiva no es solo el control, sino el apoyo psicológico y de salud mental dentro de los recintos.
La encuesta también muestra cómo el miedo ha modificado nuestras rutinas. El 85% de las mujeres siente inseguridad al caminar de noche y un 53% de ellas ha dejado de realizar actividades solas para evitar riesgos.
Al respecto, Alejandra Ojeda, directora de Estudios Públicos de Ipsos, señaló que «las mujeres pierden más libertad y autonomía, experimentando mayores costos de salud mental al limitar sus actividades de esparcimiento».
Para los chilenos, la agenda está clara, la delincuencia (63%) sigue siendo la principal preocupación para el Gobierno, seguida por la inflación y la salud. El estudio concluye que el sentimiento de vulnerabilidad en el transporte público (76%) y en los trayectos al trabajo (77%) son los puntos donde la sensación de desprotección es más alta.
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