Tras 82 fiscalizaciones, la autoridad detectó graves fallas recurrentes en locales establecidos, incluyendo pérdida de cadena de frío, infraestructura, venta de pescados con vísceras y trazabilidad.
Foto: Seremi de Salud Antofagasta
Un drástico balance entregó la Seremi de Salud tras los operativos realizados por Semana Santa en la Región de Antofagasta, donde un gran despliegue, que contempló 82 fiscalizaciones, culminó con 21 sumarios sanitarios, seis prohibiciones de funcionamiento y el decomiso de una tonelada de productos del mar y alimentos perecibles que no cumplían con las normas básicas de inocuidad.
Según detalló la autoridad, las inspecciones evidenciaron falencias críticas que se repiten en los locales sancionados. Entre ellas destacan las modificaciones irregulares en la infraestructura de los recintos, la deficiente mantención de la cadena de frío y, lo más preocupante, la falta de trazabilidad de los productos.
El Seremi de Salud, Rodrigo Medina, fue enfático en señalar que estas conductas representan un peligro directo para la población. “No hay guías ni facturas que muestren la trazabilidad de estos productos, convirtiéndolos en alimentos de alto riesgo”, advirtió, haciendo hincapié en que muchos locatarios operan sin acreditar el origen legal de los mariscos.
Además, los fiscalizadores detectaron el uso de equipos de refrigeración en mal estado y la peligrosa práctica de descongelar a temperatura ambiente, lo que favorece la proliferación de bacterias. Otro punto crítico fue la venta de pescados con vísceras, técnica utilizada para aumentar el peso de la pieza pero que acelera su descomposición y contaminación.
Desde la institución reiteraron el llamado a la ciudadanía a preferir siempre el comercio establecido y a denunciar irregularidades. Asimismo, advirtieron a los comerciantes que el cumplimiento de la normativa no es opcional, y que las sanciones pueden escalar desde multas millonarias hasta el cierre definitivo de los establecimientos.
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